Por qué decidí prohibir los teléfonos el día de mi boda y por qué deberías hacerlo tú también

Al iniciar en 2015, casi ya no es necesario decir que vivimos en un mundo que gira en torno a las Redes Sociales. En casi todo lo que hacemos, se le da un énfasis excesivo al conectarse y al compartir.

Compartir archivos virtuales alcanza nuevas cumbres en el caso de los eventos importantes, tales como los compromisos, las bodas y los bebés.

Esta cultura es en la que vivimos. Compartimos detalles triviales de nuestras vidas diarias, tales como tomas de nuestros cafés granizados y zapatos.

Mi novio y yo planeamos que no hayan teléfonos móviles en la ceremonia de nuestra boda.

 

1. Sin sus teléfonos, sus invitados van a vivir el momento con ustedes

Es una verdad que no se puede evadir: el simple hecho de postear en Instagram o tuitear nos saca de ese momento, aunque solo sea por una fracción de segundo.

Tal vez no les parezca una gran cosa, pero piensa en lo corta que es la ceremonia de tu boda en comparación al resto de tu vida. En comparación, es solo un abrir y cerrar de ojos.

¿No quieres que todos estén 100% enfocados y presentes?

Un invitado que está enfocado en escoger el filtro adecuado para su foto puede no estar mirando en ese momento en que el novio te ve por primera vez o la mirada que intercambian tus padres cuando te acercas al altar. Este tipo de detalles son los que hacen que una ceremonia de bodas sea hermosa y personal.

2. Deja que el fotógrafo de tu boda haga su trabajo

Imagínate lo que es tratar de tomar la foto perfecta de la novia cuando camina por el altar si lo están bloqueando 100 fotógrafos aficionados con sus iPhones. Le pagas a tu fotógrafo para capturar todos esos hermosos momentos, no a tu tía Judy. Deja que los profesionales se encarguen de esta labor.

Al obligar a tus invitados a que mantengan sus teléfonos guardados, le vas a dar al fotógrafo más espacio con el que trabajar. Más tarde, al ver todas las fotos impecables de la ceremonia, lo apreciarás (se necesitan fotos con #sinfiltro).

3. Evade el efecto paparazzi

En el caso de muchas damas, existe una reacción compartida si tienen una docena de iPhones apuntándolas. Sonreír, mentón abajo, ojos arriba, hundir la panza, debes verte sensual. ¿Realmente quieres preocuparte de todo eso al caminar por el altar para reunirte con tu futuro esposo?

Más importante aún, al incentivar una política de no a los celulares, puedes escapar la posibilidad que alguna foto íntima o que no te haga justicia se suba a Instagram incluso antes que digas el “sí”.

Invitaste a un grupo seleccionado de personas a tu ceremonia de matrimonio, ellos fueron los que escogiste para que te vean hacer un compromiso público a tu futuro esposo. ¿Acaso es necesario incluir a cientos de otras personas antes que hayas terminado de recitar tus votos?

Piensa en lo que te gustaría compartir y en lo que te gustaría mantener privado.

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4. Más importante que todo lo anterior, también tú necesitas estar presente

El día de tu boda, obviamente vas a estar pensando muchas cosas distintas. Tu mente va a estar llena de detalles desde el momento en que te despiertas.

La ceremonia debería ser un momento para que te enfoques completamente. Te casarás con alguien para que compartan el resto de sus vidas juntos. Deberías ser consciente de ese momento al 100%.

No necesitas una actualización de estado o un filtro amaro para probar que eso ocurrió, tus recuerdos hablarán por ellos mismo.

Articulo original: Elite Daily